Un campus de EEUU retirará por plagio un texto del rector de la Rey Juan Carlos

PILAR ÁLVAREZ | ELISA SILIÓ
13/12/2016 18:07

elpais.com

La Universidad de California retirará un artículo que el rector de la Universidad Rey Juan Carlos, Fernando Suárez Bilbao, publicó con su editorial en 2015. Aseguran que el texto, de 13 páginas, incluye plagios a obras de otros seis autores. El rector, al que cinco profesores piden la dimisión por copiar supuestamente sus obras, guarda silencio. La universidad pública madrileña no ha creado aún el comité que debe investigar los casos conocidos hasta la fecha.

La Universidad de California, un campus con 23.000 estudiantes ubicado en Santa Bárbara, se ha visto implicada en uno de los supuestos casos de plagio que salpican al rector de la Rey Juan Carlos (URJC), Fernando Suárez. En un número de la revista eHumanista que publica la editorial de la universidad estadounidense, Las Minorías: Ciencia y religión, magia y superstición en España y América (siglos XV al XVII), aparecía un artículo del rector con supuestos plagios.

Entre otros el rector plagia al medievalista francés Bernard Vincent, como adelantó eldiario.es. Vincent avisó a los editores, que han decidido tomar medidas en apenas dos semanas. Uno de los directores de esta publicación estadounidense es el madrileño Antonio Cortijo, catedrático de Lenguas Clásicas en la Universidad de California y responsable de esta revista en línea que se publica desde 1999. “Nunca había visto un caso así”, explica Cortijo al teléfono desde Santa Bárbara. “Comprobé personalmente que copia a seis personas sin citarlas y con estas pruebas fehacientes alerté a mi universidad”, añade Cortijo.

Asegura Cortijo que la Universidad de California no pedirá responsabilidades al rector —“eso corresponde a la Rey Juan Carlos”— pero sí retirará el artículo de la revista. Los servicios jurídicos del campus estudian cómo hacerlo, puesto que si lo quitan y cambian la paginación de toda la revista (en la que participan otros 16 autores), puede afectar a las citas posteriores que otros investigadores hayan hecho de la revista, descargada más de 500 veces hasta la fecha. Una de las opciones que barajan es dejar las páginas de su artículo en blanco.

Cortijo cree que el plagio no restará prestigio a la publicación: “Somos actualmente la revista con mayor difusón en la Red en el mundo de la literatura española y catalana, y hemos recibido desde nuestra fundación más de 60 millones de hits, así como numerosos premios, pero el plagio académico afecta a la reputación del mundo académico en general ante la opinión pública, asunto de mayor gravedad y calado”.

El medievalista Bernard Vincent, honoris causa por la Universidad Complutense, cuenta en conversación telefónica desde París que un amigo le avisó del plagio de Suárez en su artículo Transferencia de superstición en el marco de la conversión de los moriscos, elaborado dos años después de ser investigo rector y recogido en la obra colectiva de la Universidad de California, en colaboración con el Centro de Estudios Hispánicos de Amiens y un centro de investigación de América Latina de la Universidad de la Sorbona (París).

Un “silencio cómplice”

Vincent, miembro de la Real Academia de la Historia y director de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París (EHESS), no llevará al rector a los tribunales tras comprobar que hay dos párrafos íntegros suyos en el artículo . “Es tristísimo, tremendo”, repite en un castellano perfecto. Añade que en Francia “probablemente” se compondría un comité independiente que tomaría medidas si se diese un caso similar.

La URJC no ha abierto aún ninguna comisión específica para tratar este asunto, según confirma un portavoz del campus a EL PAÍS. Tampoco ha habido de momento ningún pronunciamiento político al respecto, ni del Ministerio de Educación ni de la Comunidad de Madrid. La conferencia de rectores españoles, la CRUE, prevé reunirse en breve con Suárez Bilbao.

Los alumnos de la URJC han lanzado una campaña de firmas reclamando la dimisión del rector y circulan dos cartas de repulsa de profesores de universidades españolas y otra de cinco supuestos plagiados.

“Hay un corporativismo incomprensible en la Universidad española”, se lamenta Josefina Bueno, directora general de Universidades de la Comunidad Valenciana, muy combativa contra la actitud de Suárez Bilbao. “Ser rector supone un plus de ejemplaridad. Si no hay consecuencias políticas al plagio, la comunidad universitaria será cómplice con su silencio. Es una falta de respeto para los alumnos. ¿Cómo vamos a decirles ahora que si plagian se les va a suspender?”.

UNA CHARLA “COPIADA” EN UN PEQUEÑO PUEBLO DE BURGOS

Eduardo Rojo es un filólogo y periodista nacido en Oña, un municipio de Burgos con 1.088 habitantes. Allí preside la Asociación de Estudios Onienses, aunque vive y trabaja en Vitoria. En 2009 publicó el libro Oña y su monasterio en el pasado de Castilla. Y dos meses después fue a escuchar una charla de Fernando Suárez, actual rector de la Rey Juan Carlos, en un curso de verano organizado en su pueblo por la Universidad de Burgos. La conferencia se titulaba Las minorías religiosas en el norte de Burgos: el caso de Oña. Rojo asegura que se quedó estupefacto al oírle. “Mi sorpresa fue mayúscula cuando vi que hacía suyo el contenido de un capítulo de mi libro”, explica. Un capítulo con “información novedosa” sobre la ubicación de la judería de Oña. Al terminar la charla, se acercó al rector y le preguntó de dónde había sacado “la nueva hipótesis”. “Me reconoció que le habían pasado información sobre mi libro porque él desconocía los pormenores sobre Oña y me aseguró que aquello era simplemente una charla, que en el texto escrito posterior estaría reconocida la fuente”, explica Rojo a EL PAÍS. Pero tres años después, en 2011, salieron publicadas las actas de aquel curso y el rector había copiado parte de su libro “para colocarlo diseminado en al menos 13 párrafos, algunos tan largos que ocupan una página entera”, prosigue Rojo, que ha remitido a EL PAÍS un ejemplo de una página completa con seis párrafos calcados. Asegura que en el mismo artículo le cita “una docena de veces” pero “hace suya la nueva localización de la judería de Oña”.

“En aquel momento pensé que era un quebranto que le podía suceder a un alumno o un modesto y desconocido investigador local como yo, una especie de derecho de pernada científico. Jamás pensé que los plagios del rector afectaran también a sus colegas universitarios”, concluye Rojo. El rector ha declinado dar su versión.

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