Historia de un rector plagiario: de protegido por su padre a protegido por el Partido Popular

JOAQUÍN VERA
20/12/2016 01:14

elespanol.com

“El rector se siente completamente apoyado por los altos cargos de la Universidad Rey Juan Carlos y por todos los políticos del Partido Popular que han impulsado esta institución durante años”. Esta frase en boca de un catedrático de la institución dirigida por Fernando Suárez, acusado de hasta una decena de plagios, resume por qué el rector todavía no ha dimitido. Pero también sintetiza el binomio política-universidad que ha favorecido “una red clientelar que está dañando el prestigio de esta universidad: ahora mismo me avergüenzo de decir que trabajo aquí”.

Para entender la ausencia de explicaciones del rector Suárez, apuntan las fuentes consultadas, “simplemente” hay que observar su currículo académico. Una línea cronológica que dibuja cómo ha pasado a ser de protegido por su padre a protegido por el Partido Popular.

Es hijo del historiador Luis Suárez, quien dedicó el grueso de su carrera a estudiar la Edad Media. Después de que muriese Francisco Franco, el padre del recto logró que la familia del dictador conservara en un archivo todo tipo de documentación, al que accedió de manera privilegiada y le permitió escribir en la década de los ochenta Francisco Franco y su tiempo, una obra de ocho volúmenes.

Uno de los más íntimos colaboradores de su padre en aquella época fue Vicente Álvarez Palenzuela, quien dirigió el doctorado del actual rector. “El director de su doctorado trabajaba a las órdenes de su padre”, recuerda un académico de la Universidad Autónoma de Madrid. “En ese momento, en 1990, es cuando se doctoró y empezó su efervescente ascenso en el sistema universitario español”, añade.

Hasta la fecha, se han publicado más de diez supuestos plagios que Fernando Suárez habría cometido durante toda su carrera profesional. El listado de calcos se extiende desde una alumna de la Universidad Complutense de Madrid hasta el presidente de la Real Academia de la Historia pasando por el cónsul de Portugal o un honoris causa de la Universidad de Harvard.

“Que te acusen de plagio es lo peor que te puede pasar si te dedicas a la carrera académica. Todo tu prestigio se pone en entredicho”, explica un profesor del campus de Fuenlabrada a EL ESPAÑOL. Además, mantiene que la única salida que tiene Suárez es “dar explicaciones” y “dimitir”.

NO DARÁ EXPLICACIONES

Explicaciones, de momento, no habrá. El rector ha declinado la invitación que le hizo el grupo de Podemos, apoyada por el PSOE y Ciudadanos, en la Asamblea de Madrid para rendir cuentas sobre su comportamiento poco ejemplar. Una comparecencia a la que el Partido Popular se ha opuesto en todo momento. Desde el grupo conservador entienden que este escándalo debe ser aclarado en la propia universidad.

Otros, como el ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, afirmó que no conocía el caso para posteriormente mantener que no tiene competencias para actuar y tirar el balón al tejado de su compañera de filas y presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes: “La alta inspección del estado no tiene competencias alguna. Esto escapa a lo mío”, mantuvo.

También Cifuentes se ha puesto de perfil con este asunto. “La Comunidad de Madrid no va a opinar. Hay una investigación y debe ser el propio centro el que se pronuncie, no lo voy a hacer antes. Respeto lo que la Universidad decida”, mantuvo la presidenta del Ejecutivo regional. El centro donde trabaja Suárez es el mismo en el que ejerce como profesora visitante Margarita Cifuentes, hermana de la presidenta madrileña.

Según explican fuentes próximas al departamento de Suárez, la hermana de Cifuentes estuvo trabajando durante años como personal de administración en la Rey Juan Carlos a las órdenes del rector, quien a su vez le dirigió su tesis doctoral. Tras lograr el título, fue contratada “de manera ilegal”, apunta las mismas fuentes consultadas. “Para ser profesor invitado no tienes que pertenecer a este centro y tener un prestigio internacional. Ninguna de las dos condiciones las cumple”.

“AMIGO” DEL CONSEJERO EDUCATIVO

En la misma línea se ha mostrado el responsable educativo del Gobierno regional, Rafael van Grieken. Pese a que ha dicho que “no es lícita la práctica del plagio en el mundo académico”, se ha mostrado muy tibio en las críticas hacia el rector excusándose en que el Ejecutivo madrileño no puede intervenir en este asunto por respetar la autonomía universitaria.

Se da la circunstancia de que también existe un estrecho vínculo entre Suárez y Van Grieken. Durante el tiempo que Pedro González-Trevijano -ahora magistrado del Tribunal Constitucional a propuesta del Partido Popular- fue el máximo responsable de la Universidad (entre 2003 y 2013), ambos ocuparon cargos de vicerrector en esta universidad pública madrileña. “Trabajaban juntos, son amigos”, asegura un académico que también formó parte del entorno de González-Trevijano durante su época de rector.

Anuncios