Fernando Suárez y el plagio del Doctor Honoris Causa, el profesor de Harvard y 4 más

Fernando Suárez hace suyo el trabajo del historiador francés Bernard Vincent, Doctor Honoris Causa de la Universidad Complutense desde 2015 y miembro de la Real Academia de la Historia. Según un cotejo que circula en el ámbito académico, la máxima autoridad de la URJC también copió y pegó en Transferencia de superstición en el marco de la conversión de los moriscos a otros cinco investigadores, entre ellos Felipe Pereda, profesor en el Departamento de Historia del Arte y Arquitectura de la Universidad de Harvard.

Año 2015

Fernando Suárez Bilbao
Transferencia de superstición en el marco de la conversión de los moriscos Las minorías: Ciencia y religión, magia y superstición en España y América (siglos XV al XVII), coord. por Rica Amrán;Antonio Cortijo Ocaña (dir.),Ángel Gómez Moreno (dir.),2015
La historia de España tiene por uno de sus principales hitos la fecha de 1609. Durante ese año ya lo largo del siguiente lustro, todos los moriscos que habitaban desde hacía siglos las Coronas de Castilla y Aragón fueron conducidos hacia los principales puertos de la Península y expulsados del territorio de la Monarquía Católica1.


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Para acercarnos al tema de los usos, costumbres y supersticiones de la minoría morisca, comenzare por una breve reseña de las palabras del mercader flamenco Georg Hoefnagel, que recorrió España probablemente entre 1563 y 1565, realizando una serie de retratos de ciudades españolas. Sus retratos sobre Granada, sirvieron para ilustrar la obra Civitates orbis terrarum de los alemanes Georg Braun y Franz Hogenberg
En dichas ilustraciones, donde se representan unos moriscos ociosos o trabajando, el autor de las mismas, hace la siguiente reflexión sobre los moriscos: “…parecen una nación separada de los demás habitantes de Granada por los trajes, las maneras y la lengua. Se ganan la vida esencialmente, labrando la tierra y tejiendo seda. Y mientras que permiten a sus mujeres ataviarse pomposamente con sedas y joyas, ellos se visten pobremente, cargados siempre con un saco, no negándose nunca a llevar cargas y fardos para ganar una moneda de plata, siendo en este aspecto muy diferentes de los españoles. Han aceptado la fe cristiana y el santo evangelio: en parte por devoción y en parte por temor a las penas vigentes”2
Es realmente sorprendente como este viajero del siglo XVI, describe en pocas palabras, los rasgos diferenciales de la cultura morisca reflejados en sus formas externas, así como su laboriosidad y modo de vida, percibiendo a los moriscos como una nación separada como una minoría dentro de la sociedad cristiana.
El primer paso antes de ver cada una de esas manifestaciones culturales, será dejar establecido que entendemos por morisco3.




.Además, la distancia de Granada contribuye a proteger a los habitantes de la serranía de Ronda o del Marquesado de los Vélez. Por el contrario, ciudades o pueblos como Málaga, Guadix, Benamocarra y Torrox, en los que los cristianos viejos constituyen una parte considerable de la población, es difícil ser cripto- musulmán. Así, en Benamocarra, la población hacia 1565-1568 se compone de 115 familias, 87 moriscas y 28 de cristianos viejos. Podemos pues suponer que 112 cristianos viejos viven en medio de 348 moriscos10.




Tarsicio de Azcona distingue tres etapas en la vida de Isabel en que variaron considerablemente las relaciones entre cristianos y moriscos12. Desde la conquista hasta fin de 1499, inspirado por Fray Hernando de Talavera. Utilizando el método de conversión por medio de aprender los signos cristianos, recibir el bautismo, los sacramentos, oír misa, organizarse en cofradías13. -Desde fin de 1499 hasta la primavera de 1501: inspirada esta etapa por Cisneros. Surge un grave problema cuando grupos que habían renegado del bautismo recibido tienen que ser obligados a reconciliarse por Cisneros, previo encargo a la Inquisición. Se produjo la rebelión del Albaicín (donde más conversos existían) que significaba una chispa para la rebelión de todas las Alpujarras; con posterioridad a la primavera de 1501 en que no es posible obtener rápidamente la conversión de los moriscos14.
A partir de estas fechas Bernard Vicente establece otras etapas en las relaciones cristiano-moriscas: 1500-1525: que abarca la conversión de los mudéjares castellanos y aragoneses; 1525-1555: se suavizan las relaciones, mediante indultos, la latente hostilidad entre ambas comunidades pierde importancia; 1555-1570: subida al trono de Felipe II. Adoptan las relaciones carácter de “cruzada”; 1570-1582: se recrudecen los incidentes entre cristianos y moriscos, una Junta reunida en Lisboa propone expulsarlos de España15..
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A pesar de todas las expulsiones decretadas por la Corona, cientos o quizás miles de familias moriscas se quedaron en tierras peninsulares. A partir de 1614 y hasta al menos 1727 este conjunto poblacional pasó prácticamente inadvertido, escapando a cualquier control eclesiástico o civil, y desapareciendo de la documentación como por arte de magia16.
Pero su aparente invisibilidad no procede precisamente de su condición humilde, de su pobreza o de su dedicación a tareas económicas viles o muy secundarias. Todo lo contrario. En el terreno económico alcanzaron un enorme éxito, logrando algunos acumular inmensas fortunas y disfrutando buena parte de ellos de un nivel de vida acomodado o rico17. La seda en particular y el comercio en general explican su éxito, pero también lo hace el arrendamiento de rentas reales y de propiedades de los sectores privilegiados.




Para poder entender la iconofobia morisca que aparece recogida en los papeles del Santo Oficio, debemos partir de lo que establecía la doctrina islámica. El Corán es poco explícito en sus planteamientos sobre este aspecto; tal vez la única mención que podríamos encontrar al respecto sería el texto del Sura CXII, confesión de fe por excelencia del Islam, donde se expone que Dios es uno “¡El Impenetrable! No engendra, no ha sido engendrado;¡nadie es igual a él!”. Con ello se entiende que nunca se podrá representar visualmente la divinidad porque nada puede ser igual a ella23.
Durante más de un siglo, el poder religioso y político de las autoridades cristianas creyó que con un plan más o menos organizado de campañas evangelizadoras se podría convertir no sólo de palabra sino de hecho a esta minoría. Utilizaron todas las herramientas
El primer arzobispo de Granada fue sumamente inteligente al utilizar esculturas marianas para buscar su apoyo y conversión, todo lo contrario de lo que sucediera en el resto de la Península, donde el estandarte de sus campañas fueron las cruces,



La capacidad persuasiva de las imágenes era un tópico bien establecido en el pensamiento escolástico24; las imágenes excitaban los ánimos de los espectadores con más prontitud y eficacia que lo hacían las palabras, el lenguaje de la imitación era universal, al contrario que el lenguaje oral y el escrito que requerían una inculturación previa; y, además, las imágenes alcanzaban rápidamente la voluntad, sacudiendo el espíritu de los hombres. Fray Hernando de Talavera25, aunque desconfiara de las virtudes de las imágenes en razón de la comprobada propensión idolátrica del ser humano, también reconocía sus virtudes, sobre todo su fuerza como signo de identidad religiosa, por eso había recurrido a ellas cuando tuvo la responsabilidad de corregir la espiritualidad errática de los judeo-conversos sevillanos.
El responsable fundamental de este giro de 180 grados en la política de conversiones fue el cardenal Cisneros y el grado de complicidad de fray Hernando en esta nueva estrategia, radicalmente contraria a la que él había desarrollado en los años previos, es todavía objeto de controversia. En cualquiera de los casos, los acontecimientos a que nos referimos marcan un antes y un después en la historia de la relación de los cristianos con los musulmanes y su transformación en moriscos, entre dos formas de entender la evangelización, y también entre dos tipos de encargos de imágenes: mientras que en la primera etapa de las conversiones el arzobispo de Granada
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Año 2012 

Enrique Soria Mesa
Los moriscos que se quedaron. La permanencia de la población de origen islámico en la España Moderna (Reino de Granada, siglos XVIIXVIII) Vínculos de Historia, 1, 2012(Ejemplar dedicado a El agua en la historia: usos, técnicas y debates), págs. 205-230
La historia de España tiene por uno de sus principales hitos la fecha de 1609; esto es algo indiscutible. Durante ese año y a lo largo del siguiente lustro, todos los moriscos que habitaban desde hacía siglos las Coronas de Castilla y Aragón fueron conducidos hacia los principales puertos de la Península y expulsados del territorio de la Monarquía Católica.
Mª Isabel Mendiola fernández.
Usos, costumbres y normas en la tradición de la minoría morisca, Revista de Derecho UNED, Núm 9, 2011
Para adentrarnos en el tema de los usos, costumbres y normas de la minoría morisca, haremos una breve reseña de las palabras del mercader flamenco Georg Hoefnagel, que recorrió España probablemente entre 1563 y 1565, realizando una serie de retratos de ciudades españolas. Sus retratos sobre Granada, sirvieron para ilustrar la obra Civitates orbis terrarum de los alemanes
Georg Braun y Franz Hogenberg
En dichas ilustraciones, donde se representan unos moriscos ociosos o trabajando, el autor de las mismas, nos hace la siguiente reflexión sobre los moriscos: «…parecen una nación separada de los demás habitantes de Granada por los trajes, las maneras y la lengua. Se ganan la vida esencialmente, labrando la tierra y tejiendo seda. Y mientras que permiten a sus mujeres ataviarse pomposamente con sedas y joyas, ellos se visten pobremente, cargados siempre con un saco, no negándose nunca a llevar cargas y fardos para ganar una moneda de plata, siendo en este aspecto muy diferentes de los españoles. Han aceptado la fe cristiana y el santo evangelio: en parte por devoción y en parte por temor a las penas vigentes»1.
Es realmente sorprendente como este viajero del siglo XVI, describe en pocas palabras, los rasgos diferenciales de la cultura morisca reflejados en sus formas externas, así como su laboriosidad y modo de vida, percibiendo a los moriscos como una nación separada o una minoría dentro de la sociedad cristiana.
Por lo tanto, el primer paso antes de ver cada una de esas manifestaciones culturales, será dejar establecido que entendemos por morisco.
Bernard Vincent
Los Moriscos y la Inquisición (1563-1630)
Chronica nova: Revista de historia moderna de la Universidad de Granada, 13, 1982-1983, págs. 197-206
Además, la distancia de Granada contribuye a proteger a los habitantes de la serranía de Ronda o del Marquesado de los Vélez. Por el contrario, ciudades o pueblos como Málaga, Guadix, Benamocarra y Torrox, en los que los Cristianos Viejos constituyen una parte considerable de la población, es difícil ser cripto-musulmán. Así, en Benamocarra,la población hacia 1565-1568 se compone de 115 familias, 87 moriscas y 28 de Podemos pues suponer que 112 cristianos viejos viven en medio de 348 moriscos.
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José Ignacio Gómez Zorraquino
La Inquisición y los moriscos de Aragón en la segunda mitad del siglo XVI
Cuadernos de historia Jerónimo Zurita, Nº. 37-38, 1980, págs. 35-55
Tarsicio de Azcona distingue tres etapas en la vida de Isabel en que variaron considerablemente las relaciones entre cristianos y moriscos. Desde la conquista hasta fin de 1499, inspirado por Fernando de Talavera. Utilizando el método de conversión por medio de la imposición de aprender los signos cristianos, recibir el bautismo, los sacramentos, oír misa, organizarse en cofradías
Desde fin de 1499 hasta la primavera de 1501: Inspirada esta etapa por Cisneros. Surge un grave problema cuando grupos que habían renegado del bautismo recibido tienen que ser obligados a reconciliarse por Cisneros, previo encargo de la Inquisición. Se produjo la rebelión del Albaicín (donde más conversos existían) que significaba un grito para la rebelión de las Alpujarras. — A partir de la primavera de 1501 en que no es posible obtener rápidamente la conversión de los moriscos18.
A partir de estas fechas Bernard Vicente establece otras etapas en las relaciones cristiano-moriscas: — 1500-1525: Que abarca la conversión de los mudéjares castellanos y aragoneses. — 1525-1555: Se suavizan las relaciones, mediante indultos, la latente hostilidad entre ambas comunidades pierde importancia.— 1555-1570: Subida al trono de Felipe II. Adoptan las relaciones carácter de «cruzada». — 1570-1582: Se recrudecen los incidentes entre cristianos y moriscos, una Junta reunida en Lisboa propone expulsarlos de España19
Enrique Soria Mesa
Los moriscos que se quedaron. La permanencia de la población de origen islámico en la España Moderna (Reino de Granada, siglos XVII-XVIII) Vínculos de Historia, 1, 2012 (Ejemplar dedicado a El agua en la historia: usos, técnicas y debates), págs. 205-230
A pesar de todas las expulsiones decretadas por la Corona, cientos o miles de familias moriscas se quedaron en tierras granadinas. A partir de 1614 y hasta 1727 este conjunto poblacional pasó prácticamente inadvertido, escapando a cualquier control eclesiástico o civil, y desapareciendo de la documentación como por arte de
magia.
Pero su aparente invisibilidad no procede precisamente de su condición humilde, de su pobreza o de su dedicación a tareas económicas viles o muy secundarias. Todo lo contrario. En el terreno económico alcanzaron un enorme éxito, logrando algunos acumular inmensas fortunas y disfrutando buena parte de ellos de un nivel de vida acomodado o rico. La seda en particular y el comercio en general explican su éxito, pero también lo hace el arrendamiento de rentas reales y de propiedades de los sectores privilegiados.
Borja Franco Llopis
Los moriscos y la Inquisición. Cuestiones artísticas Manuscrits. Revista d’història moderna, 28, 2010 (Ejemplar dedicado a Els moriscos), págs. 87-101
Para poder entender la defensa ante la iconofobia morisca presentada en los papeles del Santo Oficio, debemos partir de un breve estudio de su teología. El Corán es poco explícito en sus planteamientos sobre este aspecto; tal vez la única mención que podríamos encontrar al respecto sería el texto de la Sura CXII, confesión de fe por excelencia del Islam, donde se expone que Dios es uno «¡El Impenetrable! No engendra, no ha sido engendrado; ¡nadie es igual a él!». Con ello se entiende que nunca se podrá representar visualmente la divinidad porque nada puede ser igual a ella.
Durante más de un siglo, el poder religioso y político creyó que con un plan más o menos organizado de campañas evangelizadoras se podría convertir no sólo de palabra sino de hecho a esta minoría. Utilizaron todas las herramientas
El primer arzobispo de Granada fue sumamente inteligente al utilizar esculturas marianas para buscar su apoyo y conversión, todo lo contrario de lo que sucediera en el resto de la Península, donde el estandarte de sus campañas fueron las cruces, una de las máximas aberraciones, según la teología musulmana
Felipe Pereda
Las imágenes de la discordia: política y poética de la imagen sagrada en la España del cuatrocientos Madrid, Marcial Pons, 2007.
La capacidad persuasiva de las imágenes era un tópico bien establecido en el pensamiento escolástico; las imágenes excitaban los ánimos de los espectadores con más prontitud y eficacia que lo hacían las palabras, el leguaje de la imitación era universal, al contrario que el lenguaje oral y el escrito que requerían una inculturación previa; y, además, las imágenes alcanzaban rápidamente la voluntad, del ser humano, también reconocía sus virtudes, sobre todo su fuerza como signo de identidad religiosa, por eso había recurrido a ellas cuando tuvo la responsabilidad de corregir la espiritualidad errática de los judíos–conversos sevillanos65.

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El responsable fundamental de este giro de 180 grados en la política de conversiones fue el cardenal Cisneros y el grado de complicidad de fray Hernando en esta nueva estrategia, radicalmente contraria a la que él había desarrollado en los años previos, es todavía objeto de controversia. En cualquiera de los casos, los acontecimientos a que nos referimos marcan un antes y un después en la historia de la relación de los cristianos con los musulmanes y su transformación en moriscos, entre dos formas de entender la evangelización, y también entre dos tipos de encargos de imágenes: mientras que en la primera etapa de las conversiones el arzobispo de Granada

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